|
| Según cada nivel directivo, las capacidades que se necesitan varían en función del nivel:
-
Alta dirección: para este, se requieren capacidades de tipo conceptual, de abstracción, de generalización, de idear y planificar.
-
Dirección intermedia: para este, se requieren capacidades para las relaciones humanas y menos capacidades conceptuales.
-
Dirección operativa o baja: para este, se requieren conocimientos de carácter técnico, la maestría del oficio.
La toma de decisiones constituye la tarea básica del directivo. Considerando el alcance de las decisiones, existen tres categorías: estratégicas, tácticas y operativas.
-
Decisiones estratégicas: son propias de la alta dirección, de gran trascendencia para la organización. Son de gran alcance, y sus consecuencias suelen ser irreversibles. Requieren de imaginación, visión anticipativa, sentido de la oportunidad y del riesgo (capacidades conceptuales).
-
Decisiones tácticas: son propias de la dirección intermedia. Son objetivos medibles, de medio alcance. Suelen ser decisiones de carácter funcional que afectan a áreas concretas de la empresa. Suelen ser reversibles mediante costes.
-
Decisiones operativas: son propias de la dirección operativa o baja. Afectan a parcelas muy concretas de la actividad normal de la organización. Están orientadas a rentabilizar las operaciones bajo criterios de eficiencia.
|