Para que un proyecto de empresa sea viable, necesita de disponer de los medios financieros necesarios (plan de financiación), para ser invertidos en recursos materiales (plan de inversión) que permita desarrollar las operaciones para ofrecer unos productos y servicios al mercado (plan de ingresos y gastos y plan de marketing) que generen unos flujos monetarios (plan de tesorería) que permitan al empresario obtener unos beneficios que compensen el esfuerzo y dinero invertidos y el riesgo asumido. El plan de viabilidad económica y financiera necesita, pues, de la estimación en diversos aspectos: plan de inversión y financiación, previsión de ingresos y gastos, presupuesto de tesorería, el punto muerto, el periodo medio de maduración, y la rentabilidad de la inversión. Plan de inversión y financiación: Invertir supone inmovilizar recursos financieros para generar fondos en el futuro. En este ámbito es conveniente tener en cuenta: las inversiones a realizar y valoración de los activos a adquirir, los recursos financieros necesarios, y la estructura de esos recursos (relación de fondos propios y ajenos). Un programa de inversiones debe recoger los activos necesarios para la realización de las operaciones, su precio y el momento de adquisición. Previsión de ingresos y gastos: Las estimaciones de ingresos se basan en las previsiones de ventas y de precios. Esto puede deducirse del entorno y del análisis del mercado y sector. A su vez, una adecuada clasificación de los gastos permite realizar un análisis de los costes unitarios de los productos con objeto de conocer los márgenes de cada uno y tomar decisiones de posicionamiento en mercado e inversiones. Presupuesto de tesorería: En este documento, se recogen las previsiones de cobros y pagos de la empresa (cash flow), sirviendo para analizar los posibles desfases de tesorería y buscando formas de financiación de los mismos (elaboración mensual). El punto muerto (o umbral de rentabilidad): alude al número de unidades que ha de vender la empresa para no tener beneficios, ni pérdidas. A partir de ese punto, comenzará a tener beneficios. Periodo medio de maduración: Es el tiempo que transcurre desde que la empresa invierte la primera unidad monetaria en el proceso productivo hasta que es recuperada una vez vendido el producto o servicio y se cobra. Es conveniente conocerlo para planificar las necesidades de financiación a corto plazo y analizar el fondo de la maniobra. Rentabilidad de la inversión: en este sentido, se analiza la viabilidad de la inversión y se selecciona la mejor alternativa al respecto. Tradicionalmente, hay tres métodos: pay-back, Valor actual neto (VAN) y la Tasa Interna de Rentabilidad (TIR):
|