La contabilidad es la ciencia del patrimonio, y debe ser un reflejo real y actual de la situación patrimonial de la empresa, de sus variaciones y sus causas. Las claves de la aplicación de la contabilidad son:
Para representar la situación patrimonial, la contabilidad se sirve de diversos instrumentos: conceptuales (cuentas, balances), procedimientos contables, instrumentos materiales (informática), y de unos elementos de análisis y presentación. Existen dos tipos de contabilidad:
Por ello, la contabilidad proporciona información económica (bienes y estructura de la empresa) y financiera (recursos de la empresa). Dicha información debe ser: relevante (información útil y significativa), fiable (sin errores), íntegra (completa), comparable (con las empresas y en función del tiempo empleado), y clara (que permita su interpretación de forma sencilla). |