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| El análisis de la coyuntura económica alude al estudio analítico del presente y las tendencias futuras de la economía. El análisis se hace a raíz de varias variables e indicadores económicos. Los más importantes son:
- IPC: mide la inflación, es decir, el incremento de los precios. Sirve de base para la adopción de medidas en la política económica (como los tipos de interés) y sirve de referencia para las negociaciones salariales, pensiones, SMI…
- Producto bruto industrial: indica la evolución en el sector secundario.
- Indicadores de actividad general: aluden sobre todo al sector servicios, pero no solo a él. Miden por ejemplo el consumo de carburantes, entradas de viajeros del exterior, ocupación hotelera, alquileres de oficinas, contratación telefónica…
- Indicadores del mercado laboral: informan sobre la evolución del empleo y la calidad del mismo a través de datos recogidos de la EPA, SPE, SS…
- Cuentas del Estado: es el análisis de las desviaciones en los ingresos y gastos presupuestados y del déficit público. (Un déficit alto supone mayores necesidades de financiación por parte del Estado con la consiguiente tensión en los tipos de interés y en la inflación.)
- Los saldos con el exterior: se incluyen magnitudes como la balanza de pagos (flujo de transacciones económicas) y la balanza comercial (flujo de productos).
- Indicadores de sensibilidad y confianza: estos indicadores intentan predecir una evolución mediante sondeos entre expertos en los sectores que se analicen.
- Indicadores monetarios: el Estado está interesado en controlar el dinero que hay en el sistema. Hay varias magnitudes para medir la masa monetaria. En función de los indicadores monetarios, el Banco de España toma medidas de política monetaria y los gobiernos definen parte de su política económica.
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